La tasación de un inmueble es un acto profesional que tiene por objeto determinar su valor de mercado mediante la aplicación de criterios técnicos, jurídicos y comerciales. No se trata de una simple opinión ni de una estimación arbitraria, sino de un trabajo especializado que exige formación, experiencia y conocimiento del mercado inmobiliario local.
Para arribar a una valuación seria y objetiva, se analizan numerosos factores: ubicación, características constructivas, estado de conservación, superficies, entorno, antecedentes de operaciones comparables, oferta y demanda vigente, documentación dominial y demás circunstancias que puedan influir en el valor del bien. El resultado es una opinión de valor debidamente fundamentada y ajustada a la realidad del mercado.
Como todo trabajo profesional, la tasación tiene un costo. Detrás de ella existe un proceso de relevamiento, análisis, investigación y elaboración que demanda tiempo, responsabilidad y conocimientos específicos. Pretender obtener una valuación precisa sin realizar este trabajo equivale a solicitar un diagnóstico médico sin consulta o un informe jurídico sin revisión de antecedentes.
En Argentina, las tasaciones inmobiliarias forman parte de las incumbencias profesionales de quienes se encuentran legalmente habilitados para ejercer la actividad conforme a la normativa vigente en cada jurisdicción. La intervención de profesionales matriculados garantiza que la valuación se encuentre respaldada por criterios técnicos y sujeta a la responsabilidad profesional correspondiente.
Por el contrario, las apreciaciones realizadas por personas que ejercen actividades de corretaje sin cumplir con los requisitos legales de habilitación y matriculación carecen de sustento profesional y de valor técnico. El ejercicio de actividades reservadas a profesionales habilitados por parte de personas no autorizadas constituye un ejercicio irregular de la profesión y puede configurar una conducta ilícita conforme a la legislación y reglamentación aplicables.
Por ello, al momento de conocer el valor de un inmueble, resulta fundamental recurrir a profesionales legalmente habilitados, quienes no solo brindan una opinión fundada y responsable, sino también la seguridad jurídica necesaria para la toma de decisiones patrimoniales, comerciales, judiciales o sucesorias.
Una tasación profesional no fija un precio «al azar»; determina, con fundamentos objetivos, el valor que el mercado está dispuesto a reconocer por una propiedad en un momento determinado. Esa diferencia es la que protege el patrimonio de los propietarios y aporta transparencia al mercado inmobiliario.
Daniel G. Fernández
Martillero Público Mat. N° 2485
Miembro de la CIA N° 2845
Miembro de ACIS



